El Respeto

El respeto comienza en el corazón. Cuando comprendemos que somos creación de Dios, dejamos de hablar con desprecio de nosotros mismos y de permitir que las opiniones ajenas definan nuestro valor.

Respetarte no es orgullo; es reconocer que Dios te formó con dignidad y propósito. También significa cuidar tu corazón, establecer límites saludables y alejarte prudentemente de aquello que destruye tu paz.

Pero el respeto no termina en nosotros. Jesús dijo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Por eso debemos cuidar nuestras palabras, escuchar antes de juzgar y tratar con dignidad incluso a quien piensa diferente.

Y cuando alguien te falte al respeto, no permitas que su conducta cambie tu carácter. Responde con sabiduría, firmeza y el amor de Cristo.

Recuerda: puedes ser amable sin permitir abusos, perdonar sin regresar al mismo daño y establecer límites sin guardar rencor. Respétate, honra a los demás y permite que Jesús gobierne tu corazón.

FE cada día con Esther Contreras.

La Corrección

A veces pensamos que el orgullo solamente se manifiesta cuando alguien se siente superior, pero también aparece cuando no aceptamos una corrección, cuando nos cuesta pedir perdón o cuando preferimos perder una relación antes que reconocer que nos equivocamos.

El orgullo nos roba la oportunidad de aprender, sanar y crecer. La humildad, en cambio, nos permite escuchar, restaurar relaciones, celebrar las bendiciones de otros y depender de Dios.

La Biblia dice: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6).

Dios no nos muestra lo que debemos cambiar para avergonzarnos, sino para transformarnos. Él conoce nuestras debilidades y siempre está dispuesto a ayudarnos.

Hoy preguntémonos: ¿Qué actitud necesito entregar? ¿A quién debo pedir perdón? ¿Qué corrección necesito aceptar?

Cuando el orgullo cae, entra la gracia; cuando entra la gracia, el corazón sana; y cuando el corazón sana, nuestra vida espiritual comienza a crecer.

FE cada día con Esther Contreras. #reflexion #A

Por Dónde Empiezo

¿Por dónde empiezo?

Hay momentos en los que queremos avanzar, pero no sabemos por dónde empezar. Pensamos demasiado, escuchamos muchas opiniones y terminamos más confundidos.

La Biblia dice en Proverbios 3:5-6:

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”.

Dios no te pide que comprendas todo el camino antes de comenzar. Te pide que confíes en Él, que busques su Sabiduría y que obedezcas el paso que ya puso delante de ti.

Empieza orando. Empieza con lo que tienes. Haz hoy aquello que sabes que es correcto y permite que Dios dirija lo que todavía no puedes ver.

Tal vez no tengas todas las respuestas, pero tienes acceso al Dios que conoce el principio, el proceso y el resultado.

Así que hoy pregúntale: “Señor, ¿cuál es el paso que debo dar?”. Después, escucha su Palabra, camina con fe y confía en su Poder.

No necesitas verlo todo para comenzar; necesitas saber quién guía tus pasos. #FECadaDía #AcércateAJesúsEnOración #motivación #biblia