Eres de Jesús. Camina en su luz.
A veces, sin darnos cuenta, permitimos cosas que van enfriando nuestro corazón: una conversación que alimenta el enojo, una costumbre que nos aparta de Dios o el deseo de agradar a todos.
Por eso, Efesios 5:8 nos recuerda: “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”.
Hoy pregúntate con sinceridad: ¿Lo que estoy dejando entrar en mi vida me acerca a Jesús?
Si reconoces algo que necesitas cambiar, acércate a Él. Puedes pedirle perdón, buscar ayuda y comenzar a tomar decisiones diferentes.
Jesús tiene poder para fortalecerte. No tienes que rendirte ante aquello que te está haciendo daño.
Señor Jesús, ilumina mi corazón. Ayúdame a soltar lo que me aparta de ti y a obedecerte cada día. Quiero que mis palabras y mis decisiones reflejen que te pertenezco. Amén. #FECadaDía #AcércateAJesúsEnOración




