Perdonar para ser libre
¿Cuántas veces tengo que perdonar? Pedro le hizo esta pregunta a Jesús, y Jesús respondió: “No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”
Porque perdonar no significa decir que lo que te hicieron estuvo bien. Tampoco significa olvidar de inmediato el dolor. Perdonar es decidir que esa herida ya no gobernará tu corazón.
Quizás te traicionaron, te decepcionaron o dijeron palabras que todavía recuerdas. Pero no permitas que lo que alguien hizo ayer determine cómo vivirás mañana.
José pudo decir: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.” ¡Qué poderosa manera de vivir! Reconoció el daño, pero también reconoció que Dios era mayor que lo que le habían hecho.
Hoy puedes hacer lo mismo.
Suelta la ofensa. Entrégale a Dios el dolor. Y si mañana vuelve el recuerdo, vuelve a entregárselo.
Porque perdonar también es sanar, avanzar y recuperar la paz.
Tu pasado forma parte de tu historia, pero no tiene autoridad para gobernar tu futuro.
Esto es FE cada día.






