El avivamiento no comienza en un gran evento ni depende de las circunstancias. Comienza cuando una persona decide volver a Dios con un corazón sincero, humilde y dispuesto a obedecer. Habacuc clamó: “Aviva tu obra”, porque entendía que solo Dios puede despertar nuevamente la fe, renovar las fuerzas y transformar los corazones. Quizá hoy DiosContinue reading “Avivamiento”
