En tu mano oh Dios están nuestros tiempos, debemos seguir confiando todo en el Señor, ya que el solo tiene amor para darnos y muchas bendiciones.
Quizás no hayan enemigos como personas pero si el peor enemigo q se puede tener es uno mismo, confiando en sus propias habilidades, y no en Dios todo lo que somos y lo que poseemos es por el lo permite.
El tiempo es de Dios el nunca llega tarde. Líbranos de querer llevarnos la gloria. Porque la gloria es tuya Señor.




