
Cuando alabas, cambia tu perspectiva
Tal vez hoy el problema sigue ahí. Las finanzas todavía preocupan, la respuesta aún no llega o estás atravesando una prueba que parece no terminar.
Pero recuerda esto: alabar a Dios no significa ignorar lo que estás viviendo; significa decidir que tu problema no será más grande en tu corazón que tu confianza en Jesús.
La Biblia dice:
“Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.”
Salmos 34:1, RVR1960
Cuando alabas, quizás la circunstancia no cambie inmediatamente, pero puede cambiar tu perspectiva. Donde veías solamente preocupación, comienzas a recordar la fidelidad de Dios. Donde veías temor, vuelve a nacer la esperanza.
Por eso, no uses tu voz solamente para contar lo difícil que está el camino. Úsala para exaltar a Dios, declarar su fidelidad y llevar esperanza a otros.
Que alguien pueda escucharte y pensar: “Si ella todavía confía en Jesús en medio de su proceso, yo también puedo confiar.”
Hoy, pase lo que pase, decide decir:
“Con todo, yo alabaré a Dios.”
FE Cada Día con EstherContreras

