Verdadera libertad en Jesús
Hay cadenas que se ven, pero también hay cadenas que nadie puede ver: el miedo, la culpa, el resentimiento, las heridas del pasado y esos pensamientos que nos quitan la paz.
Quizás por fuera todo parece estar bien, pero por dentro sabes que hay algo que todavía necesitas entregarle a Dios.
Jesús dijo en Juan 8:36:
“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
La verdadera libertad no significa que nunca volverás a enfrentar una lucha. Significa que ya no tienes que enfrentarla lejos de Jesús.
Por eso, no busques a Dios solamente cuando tengas problemas. Búscalo cuando despiertes, cuando tengas que tomar decisiones, cuando estés fuerte y también cuando te sientas débil.
Haz de Jesús tu refugio, tu dirección y el centro de tu vida.
Hoy puedes decirle: “Jesús, te entrego aquello que me está robando la paz. Ayúdame a permanecer cerca de ti.”
Porque cuando Jesús ocupa el primer lugar, podemos aprender a caminar cada día en la libertad que Él nos da.
FE Cada Día con EstherContreras


