Eres hijo de Dios”
Juan 1:12 dice: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
Tal vez durante mucho tiempo permitiste que tus errores, el rechazo o las palabras de otras personas definieran tu identidad. Pero cuando recibes a Jesús, Dios comienza una vida nueva en ti.
Ya no tienes que vivir sintiéndote extraño, abandonado o sin propósito. En Jesús tienes un Padre que te escucha, te ama y permanece a tu lado.
Recibir a Cristo no es solamente saber que Él existe. Es abrirle el corazón, creer en su nombre, arrepentirte y permitirle dirigir tu vida.
Tu pasado no tiene que decidir tu futuro. En Cristo eres perdonado, restaurado y recibido en la familia de Dios.
Hoy abre tu corazón y dile: “Jesús, te recibo. Transforma mi vida y ayúdame a vivir como hijo tuyo”.
Recuerda: no estás olvidado ni abandonado. En Jesús, eres hijo de Dios.





