Estás declarando”
La Biblia dice en Proverbios 18:21:
“La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”
Hoy quiero invitarte a reflexionar: ¿qué estás declarando sobre tu vida y sobre tu familia?
No se trata simplemente de hablar positivo. Se trata de llenar nuestro corazón de la Palabra de Dios, porque de lo que hay en nuestro corazón hablará nuestra boca.
Cuando llegue una situación difícil, no permitas que el temor sea quien hable por ti. Puedes reconocer lo que estás viviendo y, aun así, decir: “Dios sigue conmigo, Dios sigue obrando y voy a confiar en Él.”
Habla vida sobre tus hijos. Habla bendición sobre tu familia. Y recuerda: no solamente declares; camina en obediencia. Ora, busca a Dios, medita en su Palabra y haz aquello que Él te está pidiendo.
Hoy decide que tus palabras no serán para destruir, sino para edificar, sanar, bendecir y fortalecer la fe.
Y declara con confianza:
“Mi vida y mi familia están en las manos de Dios. Caminaré en obediencia, hablaré conforme a su Palabra y confiaré en Él en todo momento, en el nombre de Jesús. Amén.”






