Qué estás guardando en tu corazón?
Nuestro corazón se va llenando cada día con lo que vemos, escuchamos, pensamos y permitimos permanecer dentro de nosotros. Por eso Jesús dijo: “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45).
Las dificultades no siempre producen lo que sale de nosotros; muchas veces simplemente revelan lo que ya estaba dentro. Por eso debemos cuidar nuestro corazón, soltar las heridas, el resentimiento, el temor y todo aquello que pueda alejarnos de Dios.
Llena tu corazón de Su Palabra, de oración, de gratitud y de Su presencia. Dios no quiere cambiar solamente tus palabras; quiere transformar la raíz, sanar tu interior y darte un corazón renovado.
Hoy pregúntate: ¿qué estoy guardando en mi corazón? Si encuentras algo que necesita ser cambiado, no te alejes de Dios. Búscalo. Él todavía restaura, limpia, sana y transforma.
Cuida tu corazón, porque lo que hoy guardas dentro será lo que mañana tendrás para dar.










