
Debemos de cuidar nuestro corazón de situaciones que pueden ser dolorosas, dañinas, de pensamientos, de personas que han endurecido su corazón, debemos pedir sabiduría del Señor para actuar ante tales cosas, no permitir que el enemigo busque cómo afectarte, persevera con una constante comunicación con Dios, que el siempre sea tu todo, sea siempre tu primera opción ya que sin el nada somos y nada podemos avanzar. Si tenemos a Dios con nosotros es un privilegio que debemos agradecer. Recuerda que

